La Palabra de Dios dice en Deuteronomio 32:10 que para Dios sus criaturas son de especial cuidado y que Él las protege como a sus propios ojos. Todos protegemos con especial precaución nuestros ojos, ¿Verdad? Ante la amenaza de peligro, casi instintivamente tenemos la tendencia de cubrir nuestros rostros y en especial los ojos.
Cuenta una parábola que dos hermosas piedras azules brillaban en el lecho de un río de montaña y soñaban ambas...Seguir leyendo
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